Filodendro:
Elegante y naturalmente decorativo, el filodendro requiere mínimos cuidados diarios. Especialmente en invierno, la planta entra en un estado de reposo vegetativo y, por lo tanto, necesita muy poca agua. En días cálidos, simplemente controle el estado de la tierra. Si está seca, riéguela ligeramente.
Aloe vera:
Esta planta suculenta es ideal para jardineros principiantes. Se puede cultivar en exteriores o en maceta en interiores y tolera temperaturas de hasta 4 °C (40 °F). Solo requiere un riego ligero una o dos veces al mes.
Sedum Morganae:
Esta singular planta de interior se reconoce por sus hojas ovaladas que parecen racimos de flores. Esta suculenta se puede colgar o colocar sobre muebles o estantes para dar vida a la decoración. Le encanta la luz y necesita muy poca agua.
Cactus.
Este cactus, un clásico atemporal, es una planta de bajo mantenimiento. La regla de oro es regarlo con moderación, en lugar de en exceso, para evitar que se ahogue.
Aspidistra:
Planta verde la mayor parte del año, florece con flores moradas en agosto. Es muy resistente a las heladas, tolera bien el riego excesivo y puede crecer en un rincón oscuro de la casa.
Schefflera:
Con su porte trepador, la Schefflera aporta un toque exótico a tu hogar. En interiores, puede alcanzar los tres metros de altura, así que no dudes en podarla con frecuencia. Es una de esas plantas que requiere un poco más de cuidados, pero el sustrato debe mantenerse seco. Esto le ayudará a sobrevivir incluso si olvidas regarla.












