Ley 8 — Ser una presencia, no una persecución
Ella no ruega.
No insiste.
No se adapta para ser querida.
Se sostiene en su valor, y eso obliga al otro a elevarse o quedarse atrás.
El verdadero secreto
Una mujer inolvidable no busca dominar a un hombre.
Domina su propio centro.
Y desde ahí, su energía se vuelve imposible de ignorar.
Declaración de poder
“Yo activo mi energía inolvidable sin rogar, sin perseguir… y dejo huella sin tocar.”
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Carl Jung Esencia:












