Ese contraste térmico entre el interior del auto —normalmente más templado por la presencia de los ocupantes y la calefacción— y el exterior frío es la causa directa del problema. Cuanta más humedad haya dentro del habitáculo, ya sea por la respiración de los pasajeros, la ropa mojada o la lluvia, más rápido se empañarán los vidrios.
El truco casero que resuelve el problema en segundos
La solución no requiere productos especiales ni depende del aire acondicionado del vehículo. Se basa en un principio simple: equilibrar la humedad y la temperatura entre el interior y el exterior del auto a través de la ventilación cruzada.
Cocina latina
El procedimiento es el siguiente:





