Validez limitada, nuevos requisitos de examen, periodo de prueba más largo para conductores jóvenes, sanciones aplicables en el extranjero y posibles exámenes médicos… La Unión Europea acaba de adoptar una reforma integral de los permisos de conducir que se aplica a todos los Estados miembros. Algunas normas serán más estrictas, pero los conductores franceses podrían quedar exentos de las medidas más restrictivas.
A nivel europeo, el objetivo es claro: mejorar la seguridad vial y acercarse a la ambiciosa meta de cero muertes en carretera para 2050. Para lograr este objetivo, las instituciones europeas consideran necesario modernizar la normativa relativa a los permisos de conducir y adaptarla a los nuevos hábitos de tráfico, las tecnologías de los vehículos y las conductas de riesgo.
Tras un acuerdo provisional alcanzado entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea en marzo, la reforma se adoptó oficialmente el martes 21 de octubre. El texto contiene una serie de cambios que entrarán en vigor aproximadamente veinte días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea. Los 27 Estados miembros dispondrán entonces de hasta cuatro años para adaptar su legislación nacional y prepararse para la aplicación práctica de estas nuevas normas.





