Derretir la pasta de guayaba: En una cacerola, combina la pasta de guayaba picada con 400 ml de agua. Cocina a fuego medio, removiendo constantemente con una cuchara de madera hasta que se disuelva por completo y quede una mezcla homogénea. Una vez que hierva, baja el fuego y cocina unos minutos más para asegurar una textura lisa.
Hidratar la gelatina: En un recipiente pequeño, mezcla 12 g de gelatina con 60 ml de agua (tomados del total). Déjala reposar 5 minutos hasta que absorba el líquido. Luego, disuélvela a baño María o en el microondas (en intervalos de 30 segundos), removiendo para evitar que hierva.
Integrar y refrigerar: Añade la gelatina disuelta a la mezcla de guayaba y revuelve bien. Vierte la preparación en un molde tipo anillo (previamente engrasado) y refrigera durante 6 horas o hasta que esté completamente firme.
2. Preparar la Capa Cremosa de Queso
Hidratar la gelatina: Repite el proceso con los 12 g de gelatina restantes y ¼ taza de agua. Hidrata, disuelve y reserva.
Mezclar los ingredientes: En una licuadora, combina la leche condensada, la crema de leche, el queso crema y el parmesano rallado. Añade la gelatina disuelta y bate durante 3 minutos hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
Verter y refrigerar: Vierte con cuidado esta preparación sobre la capa de guayaba ya firme. Refrigera otras 6 horas o hasta que el pudín esté completamente cuajado.
Consejos para un Resultado Perfecto
Calidad de la pasta de guayaba: Usa una pasta de buena calidad para un sabor más intenso y natural.
Gelatina sin hervir: Evita que la gelatina hierva, ya que podría perder su capacidad de gelificar.
Tiempo de refrigeración: Respeta los tiempos indicados para que las capas queden firmes y bien definidas.
Molde adecuado: Un molde de anillo o tipo flan facilita el desmolde y mejora la presentación.
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