2. Muévete con equilibrio
La actividad física moderada mejora la circulación, equilibra las hormonas y aumenta el bienestar general.
Opciones recomendadas:
- Caminata rápida o trote suave
- Entrenamiento de fuerza 2-3 veces por semana
- Natación, ciclismo o ejercicios con el propio peso corporal
Importante: El exceso de ejercicio intenso puede tener el efecto contrario. La clave es la constancia, no el agotamiento.




