1. Semillas de cáñamo – Proteína completa y fácil de digerir Las semillas de cáñamo ofrecen una proteína vegetal completa con todos los aminoácidos esenciales. Son especialmente suaves para el sistema digestivo de las personas mayores y aportan grasas saludables que ayudan a reducir la inflamación. Cómo disfrutarlas: Espolvorea una cucharada sobre yogur, avena o ensaladas.
2. Semillas de calabaza – Magnesio para el buen funcionamiento muscular Son una de las mejores fuentes vegetales de magnesio, mineral clave para la contracción muscular, los nervios y la síntesis de proteínas. También favorecen un sueño reparador, esencial para la recuperación. Cómo disfrutarlas: Tuéstalas ligeramente y cómelas como snack o añádelas a bowls de cereales.
3. Semillas de chía – Omega-3 y energía sostenida Ricas en omega-3, forman un gel suave al remojarlas que ayuda a mantener la energía durante más tiempo. Estos ácidos grasos se han relacionado con una mejor preservación de la masa muscular en adultos mayores. Cómo disfrutarlas: Agrégalas a batidos o prepara un pudín de chía para la noche.
4. Semillas de lino – Antiinflamatorias y buenas para el corazón Aportan omega-3 y fibra que ayudan a combatir la inflamación, uno de los factores que aceleran la pérdida muscular. Molidas son más fáciles de digerir. Cómo disfrutarlas: Mezcla semillas de lino recién molidas en tu avena o sopas.




